El día viernes 20 de octubre fuimos junto a las otras dos secciones a la vega chica, en el ramo de taller de laboratorio.
Se puede apreciar el calor en las cocinas que hay en diferentes partes de la vega, ya que cuenta con con bastantes lugares para comer. Los espacios para comer son bastante reducidos, por lo que el calor de las cocinas se puede sentir en la zona donde están las mesas para que las personas coman (no en todos los locales, porque algunos tienen la cocina un poco mas alejada de las mesas para comer).
El día que fuimos a la vega no hacia mucho calor, por ende, a pesar de sentir un aumento de temperatura en los lugares donde habían cocinas no era incomodo permanecer en esos espacios, pero eso me hizo pensar en los otros días, cuando si hay una temperatura elevada, me imagino que en días así debe ser muy incomodo permanecer mucho tiempo en ese lugar, mucho mas para los trabajadores, ya que ellos están en contacto directo con el calor en las cocinas.
En los pasillos donde se encuentran los locales para comer se siente mucho mas caluroso que los otros, donde hay locales de otro tipo. Este cambio de temperatura se siente mucho, ya que hay pasillos donde venden mariscos y carnes, es decir, pasillos con temperatura baja, por ende el calor se aprecia de manera notoria, cuando nos acercamos a los locales de comida.






































